Diputado opositor al Cablebús ¡defraudó a sus compañeros en el PAN!
Rafael Micalco, hoy opositor al Cablebús de Puebla, defraudó a sus correligionarios de Acción Nacional.
Su propio partido acusó el fraude cometido por él en 2015, cuando embaucó a los militantes del PAN y era dirigente estatal. Su estrategia de defraudación fue comprar terrenos baratos en lugares lejanos de la Sierra Norte y venderle al Comité Directivo Estatal la idea de que adquiría predios de alto valor para la construcción de comités municipales que nunca se edificaron.
El diputado local hoy acusa la ejecución de el Cablebús, obra que cuenta con más de 70 estudios especializados en materia técnica, financiera, ambiental, urbana y de movilidad. En contraste, durante su periodo como dirigente estatal engañó a sus correligionarios panistas, pues infló el costo de 11 terrenos en 1 millón de pesos cuando estos apenas costaron 310 mil. Hoy, este legislador que incluso fue denunciado por sus compañeros del PAN, intenta hacer señalamientos contra una obra que beneficiará a 774 mil usuarios del transporte público.
El diputado local se ha colocado entre los principales opositores al Sistema de Transporte por Cable de Puebla, pese a que el proyecto beneficiará directa e indirectamente a 774 mil personas usuarias del transporte público. El contraste resulta inevitable: mientras el legislador panista exige explicaciones sobre una obra pública destinada a mejorar la movilidad, su trayectoria mantiene abierto un episodio de presuntas irregularidades patrimoniales denunciadas por integrantes de su propio partido.
Durante su gestión como dirigente estatal del PAN, en 2015, Micalco fue señalado por la adquisición de 15 terrenos destinados, supuestamente, a la construcción de comités municipales. De acuerdo con la denuncia interna, en 11 de esos predios se habrían pagado un millón 44 mil pesos, aunque un avalúo presentado por los denunciantes estimó su valor conjunto en apenas 310 mil 561 pesos. La diferencia, calculada en 733 mil 439 pesos, fue presentada como un quebranto para Acción Nacional.
El caso fue revisado por la Comisión Anticorrupción del PAN, que consideró que existían elementos para solicitar sanciones partidistas. Micalco rechazó los señalamientos y sostuvo que no existió una resolución definitiva en su contra. Tampoco se ha documentado una sentencia penal firme que acredite la comisión de un delito. Sin embargo, el expediente permanece como uno de los antecedentes políticos más controvertidos de su trayectoria, sobre todo porque no existe evidencia pública de que los 15 comités municipales proyectados hayan sido construidos y puestos en operación.
Frente a ese antecedente, el Cablebús fue presentado ante el Pleno del Congreso del Estado mediante un ejercicio formal de transparencia y rendición de cuentas. El coordinador general de Gabinete, José Luis García Parra, acudió en representación del gobernador Alejandro Armenta Mier para explicar las bases técnicas, jurídicas, financieras y ambientales del proyecto, y llamó a las y los diputados a evaluarlo por encima de diferencias partidistas.
El Sistema de Transporte por Cable contempla una red de cuatro líneas, nueve nodos de transferencia intermodal y 14.58 kilómetros de recorrido. Su diseño busca conectar zonas habitacionales, educativas, comerciales, de salud y de servicios, además de integrarse con el sistema de transporte público existente. La inversión contratada asciende a 6 mil 752 millones 949 mil 56 pesos y registra un avance financiero de 32.55 por ciento.
De acuerdo con la exposición oficial, el proyecto permitirá reducir el trayecto más largo de 100 a 44 minutos. También se prevé una disminución anual de más de 18 mil 500 toneladas de dióxido de carbono y la prestación gratuita del servicio para niñas y niños de educación básica, personas adultas mayores y personas con discapacidad.
La viabilidad del Cablebús está respaldada por más de 70 estudios en materias técnica, financiera, ambiental, urbana y de movilidad, así como por un análisis costo-beneficio elaborado con la metodología de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Además, la optimización del trazado permitió reducir de 980 a 77 el número de árboles que eventualmente requerirían intervención, con acciones de conservación, trasplante y compensación mediante especies nativas.
Así, mientras Micalco busca sembrar dudas sobre una obra sustentada en estudios, proyecciones financieras y beneficios sociales cuantificables, su propia trayectoria conserva un episodio en el que los recursos ejercidos, el valor de los terrenos adquiridos y el destino final de los inmuebles fueron cuestionados por militantes y órganos internos del PAN. El debate, por tanto, no solo se centra en el Cablebús, sino también en la autoridad política y moral de quien pretende descalificarlo.
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