California responde a Texas: demócratas aprueban plan de redistribución de distritos impulsado por Newsom
La batalla por el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se trasladó esta semana a los dos estados más poblados del país. Un día después de que los republicanos de Texas aprobaran sus nuevos mapas electorales, la legislatura de California —dominada por demócratas— dio luz verde a un paquete de tres proyectos de ley que buscan redibujar los distritos del estado para asegurar al menos cinco escaños adicionales al partido en el Congreso federal.
El plan, respaldado por el gobernador Gavin Newsom, deberá someterse a consulta ciudadana el próximo 4 de noviembre, en una elección especial que decidirá si se reemplazan las actuales líneas trazadas por la comisión independiente de redistribución creada en 2010. De aprobarse, la medida anularía uno de los experimentos más relevantes de reforma electoral en el país y devolvería a la política partidista el control sobre los mapas californianos.
Una respuesta directa a Texas
Los legisladores estatales justificaron la iniciativa como una reacción al movimiento republicano en Texas, donde la Cámara de Representantes aprobó esta semana —con apoyo explícito del expresidente Donald Trump— un plan que, de recibir el aval del Senado local, daría al Partido Republicano al menos cinco escaños más.
“La cláusula que condicionaba la activación de nuestro plan a la redistritación en otro estado ya no es necesaria. Los republicanos de Texas votaron, y eso nos obliga a actuar”, señaló Nick Miller, portavoz del presidente de la Asamblea estatal, Robert Rivas.
Batalla en las urnas
El paquete legislativo californiano, conocido ya como Proposición 50, enfrenta una dura oposición. Líderes republicanos y grupos cívicos contrarios a la manipulación de distritos anunciaron que centrarán sus esfuerzos en derrotar la iniciativa en las urnas.
“El costo de esta elección especial será de cientos de millones de dólares, un despilfarro comparable al intento fallido de destitución de Newsom en 2021”, denunciaron los legisladores republicanos.
Los demócratas, por su parte, argumentan que se trata de un precio necesario para “nivelar el terreno” frente a las maniobras republicanas. “El costo de esta elección será como el nuevo salón de baile que el presidente Trump quiere construir en la Casa Blanca. ¿Eso es responsable fiscalmente?”, ironizó la senadora Sabrina Cervantes.
El respaldo de Obama
El expresidente Barack Obama salió en defensa de la medida durante un evento del Comité Nacional Demócrata de Redistritación. “No soy partidario de la manipulación política de los distritos, pero también sé que, si no respondemos, esta Casa Blanca y los gobiernos estatales republicanos no se detendrán”, dijo.
El presidente del comité, Ken Martin, calificó la estrategia de Newsom como “un punto de inflexión nacional para que los demócratas respalden a todos los votantes”.
El camino en Texas
En paralelo, el Senado de Texas se prepara para aprobar esta misma noche el plan republicano que ya cuenta con el visto bueno de la Cámara estatal. De ser promulgado por el gobernador Greg Abbott, el nuevo mapa entraría en vigor sin consulta popular.
“El voto de anoche marca un nuevo capítulo de unidad republicana”, afirmó el presidente de la Cámara texana, Dustin Burrows, al celebrar la aprobación por 88 votos contra 52.
Los demócratas texanos, sin margen legislativo para frenar la iniciativa tras el regreso de sus miembros ausentes, anunciaron que llevarán la pelea a los tribunales. “Nuestra mejor oportunidad está en los jueces. Esta lucha está lejos de terminar”, advirtió el representante Gene Wu.
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